AbroadLink revisa el tipo de contenido, el contexto del producto, el grado de exposición sanitaria, el rol de usuario, el riesgo del software, la audiencia, la fase de la versión, los mercados de destino y los plazos antes de proponer un flujo de trabajo. El texto de los flujos de trabajo clínicos, la UI del software sanitario, las instrucciones dirigidas al paciente, los mensajes relacionados con la seguridad, el texto de consentimiento, el contenido regulado, los artículos de soporte, la documentación técnica, el material de apoyo a la validación y los flujos de trabajo regulados dirigidos al cliente pueden justificar servicios de traducción certificados conforme a la norma ISO 17100 con revisión independiente. Los borradores internos, las cadenas repetidas y el contenido de ayuda de menor riesgo pueden justificar un flujo de trabajo más ligero. AbroadLink ayuda con la selección del flujo de trabajo, pero la estrategia de producto, la validación del software, la validación de usabilidad, la estrategia regulatoria y la implantación para clientes siguen correspondiendo a tus equipos internos. Consulta la Evaluación de riesgos lingüísticos para más información.