Si te preguntas a qué idiomas hay que traducir para que tu empresa pueda comercializar sus productos sanitarios en la Unión Europea, la respuesta depende de los países en los que vaya a vender tu empresa, del tipo de información y del usuario final del dispositivo médico.
También es importante que sepas que existen excepciones. Algunos países admiten el inglés para determinados documentos o productos destinados a profesionales sanitarios.
Las interfaces de software merecen especial atención, porque el MDR no contiene un artículo específico sobre sus requisitos lingüísticos, y hay países que no exigen su traducción.
Por tanto, para definir el alcance de la traducción, necesitas relacionar cada mercado con sus requisitos. Las tablas de requisitos lingüísticos de la Comisión Europea para el MDR y el IVDR permiten consultar estas diferencias por país, documento y tipo de usuario, e incluyen información específica sobre interfaces de usuario. No están totalmente actualizadas, pero es un buen punto de partida.
¿Hay que traducir a todos los idiomas oficiales de la Unión Europea?
La UE tiene 24 lenguas oficiales: alemán, búlgaro, checo, croata, danés, eslovaco, esloveno, español, estonio, finés, francés, griego, húngaro, inglés, irlandés, italiano, letón, lituano, maltés, neerlandés, polaco, portugués, rumano y sueco. Esta lista describe el régimen lingüístico de la Unión, pero no constituye por sí sola una lista de traducciones obligatorias para vuestros productos.
El alcance depende, como veremos en el siguiente apartado, de dónde los comercialicéis. Por eso, presupuestar «todos los idiomas oficiales de la Unión Europea» sin analizar los documentos puede generar costes innecesarios.
¿Cómo sabes a qué idiomas debe traducirse la documentación relacionada con vuestros productos sanitarios?
El artículo 10.11 del Reglamento (UE) 2017/745 sobre productos sanitarios, conocido como MDR, establece que el etiquetado y las instrucciones de uso según se definen en su anexo I, apartado 23, deben facilitarse en las lenguas oficiales de la Unión que determine el Estado miembro donde el producto se ponga a disposición del usuario o paciente.
Por tanto, el punto de partida es saber en qué mercados vais a comercializar vuestros productos. A continuación, debes comprobar qué exige cada país para el etiquetado, las instrucciones de uso y el resto de la información aplicable. También es necesario distinguir entre productos destinados a profesionales sanitarios y productos que utilizarán pacientes o personas sin formación sanitaria (profanos, en la terminología del MDR).
Para productos de diagnóstico in vitro, consulta específicamente la tabla correspondiente al IVDR. Aunque el planteamiento es similar, conviene verificar cada régimen por separado. Las tablas de requisitos lingüísticos de la Comisión Europea son una herramienta de consulta. Sin embargo, ten en cuenta que la legislación aplicable prevalece sobre cualquier otra fuente de consulta, incluidas las guías MDCG.
A continuación te presento una tabla con los idiomas en los que tendrás que traducir el etiquetado y las instrucciones de uso independientemente de la clase de riesgo de vuestros productos sanitarios:
| País | Idiomas | Excepciones | Normativa nacional |
|---|---|---|---|
| Alemania | Alemán | Para uso exclusivamente profesional pueden admitirse el inglés u otra lengua comprendida por el usuario, si está justificado; la información de seguridad debe estar también en alemán o en la lengua del usuario. | Medizinprodukterecht-Durchführungsgesetz (MPDG) |
| Austria | Alemán | Para productos destinados exclusivamente a profesionales sanitarios, la información puede facilitarse en alemán o inglés. | Medizinproduktegesetz 2021 (MPG 2021) |
| Bélgica | Francés, neerlandés y alemán | Para usuarios profesionales se admite también el inglés; para usuarios no profesionales se exigen las lenguas nacionales aplicables. El usuario profesional puede pedir la información en la lengua nacional que elija. | Wet van 22 december 2020 betreffende medische hulpmiddelen, art. 9 |
| Bulgaria | Búlgaro | Sin excepciones generales. | Закон за медицинските изделия |
| Chequia | Checo | Sin excepciones generales. | Zákon č. 375/2022 Sb. o zdravotnických prostředcích a diagnostických zdravotnických prostředcích in vitro |
| Chipre | Griego | Para usuarios profesionales se admite el griego o el inglés. La normativa nacional procede de la época de las Directivas y su aplicación al MDR no está confirmada; en 2024 se sometió a consulta un nuevo reglamento. | Ν. 30(I)/2002 και Κ.Δ.Π. 598/2003 |
| Croacia | Croata | Para uso profesional puede utilizarse el croata y/o el inglés, sujeto a las condiciones y acuerdos aplicables. | Zakon o provedbi uredbi (EU) 2017/745 i 2017/746 |
| Dinamarca | Danés | La Agencia Danesa del Medicamento puede autorizar excepcionalmente otra lengua por motivos sanitarios; esta autorización no cabe para productos de diagnóstico in vitro de autodiagnóstico ni para diagnóstico cerca del paciente. | Bekendtgørelse nr. 1731 af 8. december 2025 om medicinsk udstyr (sustituye a la n.º 837/2023) |
| Eslovaquia | Eslovaco | El etiquetado de productos de uso profesional puede estar en inglés si el producto no está destinado a pacientes; las instrucciones de uso deben estar siempre en eslovaco. | Zákon č. 362/2011 Z. z. o liekoch a zdravotníckych pomôckach, § 110b |
| Eslovenia | Esloveno | Para productos de uso profesional puede emplearse una lengua comprendida por el usuario, normalmente el inglés; si el usuario lo solicita, deben facilitarse las instrucciones de uso en esloveno en un plazo de 10 días. | Zakon o medicinskih pripomočkih (ZMedPri-1), art. 7 |
| España | Español | Sin excepciones generales. | Real Decreto 192/2023, de 21 de marzo, por el que se regulan los productos sanitarios |
| Estonia | Estonio | Para uso profesional puede admitirse el inglés, aunque el usuario puede exigir una versión en estonio. | Meditsiiniseadme seadus |
| Finlandia | Finés y sueco | Para usuarios profesionales puede admitirse también el inglés; la información necesaria para un uso seguro debe estar en finés y sueco, y el fabricante debe determinarla mediante un análisis de riesgos. | Laki lääkinnällisistä laitteista 719/2021 |
| Francia | Francés | Sin excepciones generales. | Code de la santé publique, art. R. 5211-3 (modificado por el Décret n° 2026-730) |
| Grecia | Griego | Para productos destinados exclusivamente a profesionales sanitarios, el etiquetado y las instrucciones de uso pueden estar en inglés si el EOF lo autoriza previa solicitud (Circular 37580/31.03.2025, publicada el 11 de junio de 2025); no se trata de una exención general de la traducción al griego. El marco vigente es el MDR; las decisiones nacionales de 2009 proceden de la época de las Directivas. | ΔΥ8δ/Γ.Π.οικ.130648/2009 (ΦΕΚ Β’ 2198), art. 4(4), y ΔΥ8δ/Γ.Π.οικ.130644/2009 (ΦΕΚ Β’ 2197); Circular del EOF 37580/31.03.2025 |
| Hungría | Húngaro | Sin excepción para uso profesional. Según la autoridad competente, la interfaz de software puede estar en inglés si las instrucciones de uso en húngaro la explican con capturas de pantalla. | 4/2009. (III. 17.) EüM rendelet az orvostechnikai eszközökről, § 5 |
| Irlanda | Inglés (obligatorio); irlandés (opcional) | El irlandés puede añadirse al inglés, pero no sustituirlo (S.I. 547/2017, art. 5(a)). | S.I. No. 547/2017 — European Union (Medical Devices and In Vitro Diagnostic Medical Devices) Regulations 2017 |
| Italia | Italiano | Sin excepción para uso profesional: la información debe estar en italiano en el momento de la entrega al usuario final. | Decreto legislativo 5 agosto 2022, n. 137, art. 6 |
| Letonia | Letón | Para productos destinados exclusivamente a profesionales puede admitirse el inglés con el consentimiento de la institución sanitaria usuaria. | Ministru kabineta noteikumi Nr. 461 «Medicīnisko ierīču noteikumi» |
| Lituania | Lituano | Desde el 21 de junio de 2024, las instrucciones de uso de productos destinados exclusivamente a profesionales sanitarios pueden facilitarse en inglés con el acuerdo del centro sanitario. | Lietuvos Respublikos sveikatos sistemos įstatymas Nr. I-552, 59⁵ straipsnis |
| Luxemburgo | Francés, alemán o luxemburgués | Para profesionales puede admitirse también el inglés; la información para pacientes debe estar en una lengua que comprendan. Para productos sanitarios implantables activos solo se admiten el francés o el alemán. | Règlement grand-ducal du 11 août 1996 relatif aux dispositifs médicaux |
| Malta | Maltés y/o inglés | El etiquetado y las instrucciones de uso pueden facilitarse en maltés y/o inglés. | S.L. 458.59 — Medical Devices and In-Vitro Diagnostic Medical Devices Provision on the Maltese Market Regulations |
| Países Bajos | Neerlandés | Para usuarios profesionales se admite el neerlandés o el inglés si tienen un dominio suficiente de este idioma; para usuarios no profesionales se exige el neerlandés. | Regeling medische hulpmiddelen |
| Polonia | Polaco | Para usuarios profesionales puede admitirse el inglés; para usuarios no profesionales se exige el polaco. | Ustawa z dnia 7 kwietnia 2022 r. o wyrobach medycznych |
| Portugal | Portugués | Sin excepción para uso profesional; pueden añadirse otras lenguas además del portugués. | Decreto-Lei n.º 29/2024, de 5 de abril, art. 40.º |
| Rumanía | Rumano | Para uso profesional puede admitirse el inglés con aprobación de la autoridad competente y consentimiento escrito del profesional sanitario, según el procedimiento de la Orden del Ministerio de Sanidad n.º 3539/2022. | Ordonanța de urgență nr. 46/2021 privind punerea în aplicare a Regulamentului (UE) 2017/745 |
| Suecia | Sueco | Sin excepción para uso profesional; la Agencia Sueca de Productos Médicos (Läkemedelsverket) puede conceder excepciones en casos concretos y con condiciones. | Förordning (2021:631) med kompletterande bestämmelser till EU:s förordningar om medicintekniska produkter |
| Islandia (EEE) | Islandés | Para productos de clase I y IIa, la información para usuarios no profesionales puede estar en inglés o en otra lengua nórdica (salvo el finés); para uso profesional se admite el islandés o el inglés. | Lög nr. 132/2020 um lækningatæki, art. 12 |
| Liechtenstein (EEE) | Alemán | Puede admitirse el inglés si el producto se entrega exclusivamente a profesionales y se cumplen las demás condiciones legales. | EWR-Medizinprodukteverordnung (EWR-MepV), LGBl. 2021 Nr. 161, art. 10 |
| Noruega (EEE) | Noruego | El noruego se exige también para uso profesional; la Dirección de Productos Médicos (DMP) puede conceder excepciones si se garantiza un uso seguro y correcto. | Forskrift 9. mai 2021 nr. 1476 om medisinsk utstyr, § 6 |
| Turquía | Turco | El etiquetado de productos de uso profesional puede estar en inglés con la aprobación de la autoridad competente (TİTCK), según la Circular n.º 2022/1. Las instrucciones de uso deben estar en turco. Turquía no forma parte del EEE: aplica un reglamento nacional (TR-MDR) armonizado con el MDR. | Tıbbi Cihaz Yönetmeliği (RG 2/6/2021, n.º 31499), art. 10, y Ley n.º 7223, art. 7 |
Fuente: Comisión Europea, requisitos lingüísticos para fabricantes conforme al MDR, revisión 3 (agosto de 2025), contrastada con la legislación nacional vigente en octubre de 2026. La tabla de la Comisión no dispone de información reciente sobre Austria, Bulgaria, Hungría, Italia y Lituania, y para Dinamarca cita una orden ya sustituida. Islandia, Liechtenstein y Noruega aplican el MDR como Estados del Espacio Económico Europeo (EEE); Turquía aplica un reglamento nacional armonizado con el MDR. Resumen orientativo: comprueba la legislación nacional vigente, el tipo de usuario y el documento concreto.
¿Qué documentos necesitan traducción?
Empieza por identificar la información que acompaña al producto y la destinada al usuario, tanto profesional como profano. Después, analiza los documentos destinados a autoridades u organismos notificados. Separar ambos grupos te ayudará a establecer un alcance más preciso.
Los principales contenidos a revisar son:
| Documento o contenido | Qué comprobar | Destinatario |
|---|---|---|
| Etiquetado e instrucciones de uso | Posibles excepciones. | Usuario previsto: profesional sanitario, paciente o persona profana, según el producto. |
| Tarjeta de implante e información para el paciente | Su aplicabilidad y las lenguas del país de destino. | Paciente al que se ha implantado el producto. |
| Declaración UE de conformidad | Las lenguas aceptadas para este documento concreto. | Autoridades competentes; representante autorizado, importadores y distribuidores, según sus obligaciones. |
| Notas de seguridad | Los requisitos de los mercados afectados por la comunicación. | Usuarios afectados: profesionales y centros sanitarios y, cuando proceda, pacientes. |
| Resumen sobre seguridad y funcionamiento clínico (SSCP/SSP) | Si corresponde elaborarlo y qué versiones lingüísticas necesita. | Usuarios previstos y, cuando proceda, pacientes; de acceso público. |
| Documentación para la evaluación de la conformidad | Los requisitos lingüísticos aplicables al procedimiento y al destinatario. | Organismo notificado, cuando intervenga, y autoridades competentes que la soliciten. |
El MDR contempla obligaciones diferenciadas para estos documentos. No existe una obligación general de traducir todo el expediente técnico a cada idioma de los países en que se comercializará el producto. Conviene confirmar el alcance documental antes de encargar las traducciones.
Para el resumen sobre seguridad y funcionamiento clínico, la guía MDCG 2019-9 recomienda traducirlo a las lenguas aceptadas en los Estados miembros donde se venda el producto, con un documento independiente por idioma.
El organismo notificado solo valida una versión lingüística; si esa versión no está en inglés, la guía indica que el fabricante facilite una traducción al inglés en un plazo de 90 días. Las demás traducciones no las revisa el organismo notificado, por lo que su corrección depende del sistema de gestión de calidad del fabricante.
En la tarjeta de implante, la guía MDCG 2019-8 aconseja usar símbolos para evitar versiones nacionales, aunque el campo del tipo de producto debe figurar en la lengua de cada país.
En la preparación de la traducción de instrucciones de uso (IFU), es aconsejable aportar también las etiquetas, las ilustraciones y los textos de pantalla relacionados, si los hubiera. Así se puede mantener más fácilmente la misma terminología para componentes, advertencias y acciones del usuario.
Ejemplos de excepciones a la traducción al idioma nacional
Algunos países admiten alternativas para determinados documentos o productos de uso profesional. Estas posibilidades deben comprobarse con sus condiciones concretas: que un hospital trabaje habitualmente en inglés no demuestra, por sí solo, que puedas prescindir de una traducción.
Los siguientes ejemplos, recogidos en la tabla de requisitos lingüísticos para fabricantes del MDR, revisión 3, de agosto de 2025, muestran por qué conviene analizar cada combinación de país, documento y destinatario:
- Países Bajos: la tabla del MDR distingue entre información para personas no profesionales, en neerlandés, e información para usuarios profesionales, que puede proporcionarse en neerlandés o inglés.
- Malta: la tabla recoge maltés y/o inglés para el etiquetado y las instrucciones de uso.
- Alemania: existen condiciones específicas para facilitar determinada información destinada exclusivamente a profesionales en inglés u otra lengua comprensible para ellos.
En Alemania, el artículo 8 de la legislación nacional sobre productos sanitarios exige que estos casos estén justificados. Además, la información de seguridad debe estar disponible también en alemán o en la lengua del usuario. El mismo artículo admite la declaración UE de conformidad en alemán o inglés, lo que ilustra que las reglas pueden cambiar según el documento.
Antes de aplicar una excepción, registra la base normativa que la justifica y las condiciones que cumple vuestro producto. No apliques una excepción lingüística a otros documentos, usuarios o mercados sin comprobar que también sea válida en esos casos.
Traducción de interfaces de software médico (SaMD): una comprobación independiente
Las interfaces, tanto en el software como producto sanitario (abreviado en inglés SaMD) como en los programas que funcionan como accesorio en un equipo médico, merecen una revisión propia por el coste que pueden suponer y la falta de directrices en los reglamentos respecto a su traducción o no.
En el apartado «Graphic User Interface (GUI)» de la página Overview of language requirements for manufacturers of medical devices, la Comisión Europea aclara que el MDR y el IVDR no contienen un artículo específico dedicado a los requisitos lingüísticos de las interfaces de usuario.
En la misma página se explica que algunos países cuentan con legislación y reglas nacionales sobre estas interfaces, cuyos requisitos se recogen en la última columna de las tablas que se ponen a disposición tanto para MDR como para IVDR. Por tanto, traducir las instrucciones de uso no resuelve automáticamente los requisitos de la interfaz.
En el apartado «Example of a GUI» de la página, la Comisión presenta el ejemplo de un botón «Save», pero la explicación resulta ambigua: afirma que la información sobre esa función ya está disponible en la lengua del país donde se utiliza el producto, sin precisar dónde se facilita ni qué elemento considera que no necesita traducción.
Sin embargo, cabe interpretar que se refiere a que ya se encuentra en las instrucciones de uso, ya que seguidamente contempla utilizar un icono cuya función se describa en las instrucciones de uso. Ese ejemplo debe evaluarse en su contexto y no equivale a una autorización general para mantener toda la interfaz en inglés.
Las autoridades nacionales tampoco aplican un criterio uniforme. En Hungría, la autoridad competente acepta una interfaz en inglés solo si el manual en húngaro la explica en detalle con capturas de pantalla, y considera probable que una interfaz compleja o con mucho texto requiera una versión en húngaro.
En Estonia, la autoridad no exige traducir la interfaz completa al estonio si las instrucciones de uso facilitan la información necesaria, por ejemplo, con imágenes.
Rumanía admite el inglés en interfaces de equipos para profesionales sanitarios solo con el consentimiento escrito del usuario, y Eslovenia permite que la interfaz del software esté en esloveno o en inglés.
En Polonia, los productos para usuarios profanos deben tener la interfaz en polaco o expresada mediante símbolos armonizados.
Ten en cuenta, además, que según la guía MDCG 2018-5 un cambio en el idioma de la interfaz de un software médico requiere un nuevo UDI-DI. Por eso conviene decidir qué idiomas incluirá la interfaz antes de asignar los identificadores y planificar cada nueva versión lingüística como un cambio del producto.
Conclusión
Para responder a qué idiomas hay que traducir para comercializar productos sanitarios en Europa, necesitas combinar tres decisiones: dónde venderéis, quién utilizará el producto y qué información debes facilitarle. Esa combinación permite concretar las traducciones y comprobar si existe alguna excepción aplicable.
En AbroadLink, nuestros servicios de traducción para ciencias de la vida pueden ayudaros a preparar las versiones lingüísticas de vuestra documentación y software. Con una relación clara de mercados, documentos y versiones, podréis planificar el trabajo y mantener la coherencia de las traducciones durante las actualizaciones del producto.
Josh Gambín es el fundador de AbroadLink y dirige las áreas de ventas y estrategia de la empresa. Licenciado en Biología y en Traducción e Interpretación, su formación tiende un puente entre los mundos científico y lingüístico que definen nuestro trabajo.
Es autor publicado en la revista MultiLingual y ha participado como ponente en los principales eventos del sector, entre ellos las conferencias GALA y tekom, donde comparte la visión de AbroadLink sobre la calidad, el cumplimiento normativo y el uso responsable de la tecnología lingüística en sectores regulados.